Reconstruir la vida y la realidad de los niños y jóvenes más vulnerables de Itagüí, esa ha sido por 7 años la razón de ser de Misión Life 24/7, una corporación que trabaja en la prevención del abuso sexual, la drogadicción y la construcción de un proyecto de vida integral.

Fue luego de que Juan Camilo Ramos, director de la Mision Life24/7, viviera durante más de 12 años sumergido en la drogadicción y la delincuencia que nació esta corporación, en un principio como un comedor comunitario y actualmente como una casa donde acogen los adolescentes más vulnerables del municipio.

“Hacemos esto por amor y pasión. Hice mucho daño a la sociedad y a mi familia junto con mi esposa Yesica Montoya que también en algún momento tomó muy malas decisiones, pero un día Dios nos rescató de todo lo que estábamos viviendo y cuando eso sucedió, pensamos en que no podíamos quedarnos quietos viendo como la sociedad actualmente se pierde, es por eso que decidimos arrancar este proyecto porque sabemos que aunque alguien diga no eres capaz, eres un drogadicto, un delincuente y no tienes oportunidades, sí se puede salir adelante”, afirmó Ramos.

A la casa de vida de Mision Life, ubicada en la carrera 51 # 53-11, asisten cerca de 300 niños y jóvenes a lo largo de la semana, allí reciben talleres de música, arte, deporte prevención en abuso sexual y consumo de drogas, asesoría psicológica y además los días sábado reciben alimentación.

“Nuestro público objetivo que es el que hoy tenemos, son adolescentes con las situaciones más complicadas, muchos son desplazados por la violencia, sus familias no tienen las mejores condiciones, algunos han sido abusados o sus padres están pagando alguna condena en la cárcel. Con ellos trabajamos áreas emocionales, artísticas, espirituales, entendiendo que por uno más de estos chicos que salgan adelante y sean profesionales, vale la pena hacer todo lo que hacemos”, explica Camilo.

Así mismo, por la situación que está afrontando el vecino país, la corporación recibe los días miércoles venezolanos que habitan en Itagüí. En este espacio tratan de hacerlos sentir como en casa y les ofrecen comida típica de su tierra.

Yesica y Camilo decidieron dejar sus profesiones para dedicarse tiempo completo a esta corporación que sostienen según ellos, con donaciones y sus quincenas son abrazos y sonrisas de niños y jóvenes a los que les han cambiado la vida.

“Desde que llegué a esta fundación me encantó, acá me enseñan de Dios, puedo ser yo, me incentivan a hacer cosas buenas y me alejan de las cosas malas, por ejemplo, mientras uno puede estar en la calle fumando marihuana, acá puedo hacer cosas que de verdad me encantan, como aprender a tocar guitarra”, cuenta Wendy Galeano López, una niña de 13 años, beneficiaria de la corporación.

En total Mision Life 24/7, a lo largo de su existencia, ha impactado la vida de cerca 30 mil jóvenes a través de intervenciones en colegios, barrios y cárceles. Actualmente de la corporación hacen parte 500 adolescentes y aproximadamente 50 venezolanos.

“Esta corporación es para todo el mundo, pueden venir a nuestra casa de vida, inscribirse, buscarnos en nuestras redes sociales y contactarnos, acá los recibimos con las puertas abiertas en todos nuestros programas completamente gratis”, señaló Yesica Montoya, cofundadora.