Si bien, el premio mayor fue para Roberto Carlos, un habitante de nuestro municipio; hubo otro itagüiseño en la competencia que “erizó” a jueces y televidentes.

Con su historia, recordaremos los mejores momentos de su participación en el reality show “Yo me llamo”.

Para muchos imitadores en Colombia uno de sus sueños a nivel artístico es hacer parte de este concurso, un programa en el que tres jurados buscan el doble perfecto de cantantes reconocidos y donde los participantes tienen la posibilidad de presentarse noche a noche en el horario de máxima audiencia de Caracol Televisión.

Sin embargo, esa nunca fue la meta de Giován Álvarez, un artista itagüiseño, percusionista, cantante de salsa y son cubano, que tenía como única intención audicionar en Yo Me Llamo imitando a Pedro Infante, para darle una lección de vida a su hija de 12 años.

Álvarez, quien es habitante del barrio Ditaires, habló en exclusiva para Itagüí Hoy y nos contó algunos detalles de lo que fue su paso por el programa concurso.

¿Por qué decidiste presentarte a Yo Me Llamo?

Me presenté a Yo Me Llamo porque Mariana, mi hija mayor, que tiene 12 años, se presentó a la Voz Kids el año pasado y cuando llegó a la audición a ciegas el jurado no se volteó. Aunque ella salió muy tranquila, con el tiempo empecé a notar que estaba muy desmotivada para el estudio de la música. Asumí que había sido por el programa y por los comentarios que estaba recibiendo de su participación.

Entonces decidí presentarme a Yo Me Llamo porque pensé; nunca he imitado a nadie, siempre he cantado son cubano, boleros y salsa, no voy a pasar la audición y cuando me digan que no pasé pues yo le voy a decir a Mariana: niña, a mí también me dijeron que no, no pasó nada, la vida continúa, seguimos estudiando, nos seguimos preparando y ya, pero pasó todo lo contrario, sí me escogieron, entonces me tocó cambiar el discurso y decirle, Tata vea, con disciplina, con dedicación, con motivación y con un amor muy grande se logran las cosas.

¿Por qué Pedro Infante?

Nunca me imaginé llegar a un Yo Me llamo y mucho menos a imitar a Pedro Infante, ni a nadie. La motivación como les conté fue lo que pasó con Mariana.

Pedro Infante surgió de una manera muy curiosa porque yo digo que no lo escogí, él me escogió a mí.

Buscando a quién imitar para presentarme en el programa, empecé a descartar artistas y a buscar en las redes y vi videos de Pedro, y me puse a cantar una canción de él, se la mandé a mi esposa grabada y le dije: amor, ¿se parece a Pedro Infante?, y me dijo que no, entonces pensé listo, este fue, porque la idea era no pasar.

Y así fue como terminé imitando a Pedro Infante.

¿Cómo fue tu proceso en Yo Me Llamo?

El proceso como toda Colombia lo vió, comenzó de una manera muy chistosa porque para mí desde un principio fue un juego, o sea, yo no iba con la intención de ganar o ser finalista, iba con la intención de dejarle un mensaje a mi niña.

En Medellín en la primera audición pasé, pero me fue muy mal. En el primer show que hubo en Bogotá para pelear el cupo a la escuela me dijeron que parecía de todo, menos Pedro Infante. En la presentación siguiente, Amparo me dijo que me faltaba el macho, el caballo y ahí me tocó empezar a buscar cómo no parecerme a Cantinflas y no parecer como afeminado como me decían en las redes.

Tuve presentaciones regulares, pero también tuve momentos muy buenos y la suma de todo eso fue lo que me permitió llegar hasta la etapa final del programa.

Siempre fue una constante evolución que logré gracias a la escuela de Yo Me Llamo y a los consejos de los jurados.

Pero, ¿cómo lograste evolucionar tanto con el personaje si nunca lo habías imitado y tu meta no era ser finalista del programa?

Cuando empecé a notar tras las primeras presentaciones que el personaje estaba gustando y tenía las aptitudes para imitarlo, decidí meterle toda y hacerlo bien. La evolución la logré gracias a la disciplina, al hecho de sentarme todos los días a estudiar el personaje, de ver todas las películas que me pude ver durante los días que estuve en el programa… estudiar, escribir las letras. Todo el tiempo dibujaba los trajes con los que quería salir, buscaba fotos, hacía las poses en el espejo, busqué muchas maneras de evolucionar el personaje.

¿Qué fue lo más difícil de Yo Me Llamo?

Yo soy muy apegado a las niñas y a la familia y lo más difícil de Yo Me Llamo fue estar lejos de ellas, creo que es la primera vez que me separo tanto tiempo de mi esposa y de mis hijas. Estar tanto tiempo lejos de las personas que uno quiere, afecta y demasiado, hasta el punto que yo veía un video o una foto de ellas y se me encharcaba el ojo, era una cosa a veces incontrolable a pesar de que hablaba con ellas todos los días.

A nivel de la competencia, lo más difícil para mi, fue creerme el cuento de que tenía un personaje y que me llamaba Pedro Infante, eso fue lo más complejo, porque el hecho de sacarse de la cabeza que vos sos una persona, y tratar de incorporar movimientos y tono de voz de otro es muy difícil.

¿Qué fue lo que pasó en el show en el que el llanto, no dejó que cantaras?

Yo propuse para el show la canción La Calandra, que me la sé desde que era un niño, porque sabía que iba a ser un tema muy ganador y además porque quería hacerles un homenaje a mis abuelos.

Resulta que en los ensayos, yo sentía que la canción estaba perfecta; la voz, el traje, todo y antes de la presentación, Calero mencionó lo del homenaje a los abuelos y en ese momento, empiezan en mi cabeza a reproducirse imágenes de cuando yo era niño, en la casa de mis abuelos, con mi abuelo haciendo carpintería, con mi abuela haciendo arepas, cosas que viví con ellos y llegó un momento que no sé cómo explicar, yo sentí una corriente desde la cabeza hasta los pies que me dejó paralizado y cuando intenté cantar no era capaz, no encontraba la letra de la canción, se me fue completamente.

Una cosa muy bonita que pasó fue que cuando toda la gente empezó a gritar ¡vamos!, ¡vamos!, para que retomara la canción, no sé cómo en medio de todo eso, escuché una voz durísimo y clara que me dijo ¡Vamos Pedro! Y eso me conectó otra vez, fue algo sobrenatural, yo sentí que mis abuelitos estaban ahí conmigo.

¿Qué sentiste cuándo te eliminaron?

La sensación en ese momento fue un agradecimiento gigante, yo nunca pensé que fuera a llegar hasta allá, de hecho, ni pensé en pasar la primera audición. Lo único que se me vino a la cabeza fue, ¡Señor, muchas gracias por traerme hasta acá!, fue una gratitud con mi familia, con los amigos que me apoyaron de manera incondicional, y que incluso aportaron plata porque Anita, mi esposa, tuvo que quedarse sola respondiendo por la casa.

¿Cuál fue la mejor experiencia en el programa?

Lo más hermoso de esto ha sido que la familia de Pedro Infante desde México y Estados Unidos, me ha manifestado el apoyo. La nieta Lupita Infante me escribe, me manda fotos, está feliz con lo del programa, incluso me mandó un mensajito por la eliminación, pero ha sido una bendición muy grande eso.

¿Qué viene para Giován Álvarez después de Yo Me llamo?

La gente está feliz con el personaje y yo también y mientras las personas lo sigan disfrutando voy a seguir reviviendo a Pedro Infante, hasta donde más pueda.

Agradecimiento a los itagüiseños

Quiero manifestar a todos los itagüiseños un agradecimiento muy grande porque sé que han estado ahí pendientes del programa y de la evolución de Pedro Infante. Detrás de ese personaje hay un itagüiseño que los quiere, que disfruta que la gente le pregunte del programa y le pida fotos. Espero encontrármelos para poderlos saludar, muchas gracias y Dios los bendiga.