
Esta fue la realidad para un motociclista en Itagüí, quien se negó a practicarse una prueba de alcoholemia durante un control vial.
El hecho ocurrió semanas atrás, cuando agentes de tránsito adelantaban un operativo en el sector del Parque del Artista. Al detener a un conductor de motocicleta, se percataron de que el vehículo no tenía los papeles al día y, ante señales de embriaguez, procedieron a solicitarle la realización de una prueba de alcoholemia.
La agente encargada del procedimiento le explicó al hombre que negarse a la prueba lo exponía a sanciones legales, como lo establece la normatividad vigente. Pese a ello, el conductor decidió no acceder al examen y se le fue realizado el comparendo correspondiente, además de la inmovilización inmediata de su motocicleta.
¿Sabía que negarse a una prueba de alcoholemia es una infracción de tránsito?
En Colombia, escapar o negarse a una prueba de alcoholemia no solo es una falta grave, sino que puede traer consecuencias administrativas, económicas y legales de gran impacto para cualquier conductor. La Ley 1696 de 2013, vigente y modificada hasta 2024, establece que negarse a realizar la prueba de alcoholemia equivale legalmente a haber conducido bajo el mayor grado de embriaguez, lo que agrava la sanción.
Esta interpretación se basa en que la negativa es considerada como una evasión de la responsabilidad legal y, por tanto, se presume culpa.
Negarse a la prueba puede tener consecuencias como:
- Multa de 1.440 SMDLV: Equivale a cerca de $62.400.000 COP en 2024, una de las sanciones económicas más altas del sistema de tránsito colombiano.
- Suspensión de la licencia por 10 años: El conductor no podrá manejar ningún vehículo durante una década.
- Inmovilización del vehículo: El automotor será retenido en patios hasta que se cumplan todos los requisitos legales.
- Curso obligatorio de sensibilización: El infractor debe asistir y aprobar un curso sobre los efectos del alcohol y las drogas al volante, paso necesario para recuperar la licencia.
Procedimiento y derechos del conductor
El procedimiento inicia cuando un agente, ante sospechas razonables de embriaguez, solicita la prueba. Si hay negativa, se levanta un informe de infracción. Sin embargo, el conductor conserva su derecho a:
- Ser informado de las consecuencias.
- Apelar si considera que hubo irregularidades.
Conduzca con responsabilidad: la vida está en juego
Más allá de las multas, negarse a una prueba de alcoholemia refleja una falta de responsabilidad al volante. No mezcle alcohol y conducción, y recuerde que respetar la ley es proteger su vida y la de los demás.









































