
En un giro explosivo, Olmedo López, exdirector de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ha destapado una olla podrida en el corazón de la comisión séptima del Senado. Según sus revelaciones, la senadora Berenice Bedoya, aprovechándose de su posición como presidenta del partido ASI, presuntamente orquestó una trama de corrupción para desviar fondos públicos hacia contratos en Casanare y Meta.
López afirma que Berenice Bedoya, utilizando a Marta Peralta como intermediaria, presionó para la adjudicación de contratos directos, supuestamente a cambio de asegurar votos clave en la Comisión Séptima para la aprobación de la polémica reforma pensional. «Era notorio que pretendían direccionamientos de contratos directos para beneficio propio», declaró López, añadiendo que las órdenes recibidas tenían como objetivo «tener satisfechos» a los congresistas.
Las acusaciones pintan un panorama de tráfico de influencias y clientelismo, donde los recursos destinados a la gestión del riesgo se habrían utilizado como moneda de cambio político.
El Partido ASI en Itagüí
Tres concejales del partido ASI en Itagüí, León Mario Bedoya, Camilo Valencia y Orlando Ramírez, quienes hacen parte del equipo de Berenice Bedoya, alardean de su cercanía con esta legisladora señalada de corrupción.
Contexto: La ASI invitó a votar por Petro
Además, este equipo de concejales, junto a su líder León Mario Bedoya y su jefe política Berenice, invitaron a sus electores a votar por Gustavo Petro en las pasadas elecciones presidenciales.
Solo silencio
A pesar de la gravedad de las acusaciones, la senadora Bedoya ha optado por el silencio, alimentando aún más las sospechas sobre su implicación.










































